Los comerciantes pitiusos prevén un gasto medio por persona de unos 90 euros, cuando en 2008 fueron 130.
FUENTE: DIARIO DE IBIZA, 7 JULIO 2010
EivissA | L. FERRER ARAMBARRI
Los comerciantes pitiusos aseguran que las ventas del inicio de la temporada alta han sido «flojas» porque buena parte de los clientes estaban esperando a las rebajas, que comienzan hoy en Balears. Así lo explica el presidente de la Asociación de Comercio Minorista de la Pimeef, José Javier Marí Noguera, que prevé un gasto medio por persona de unos 90 euros durante la campaña de rebajas, cuando hace tres años la media fue de 130 euros. «Sumamos a todo esto que vamos a tener que absorber los dos puntos de subida de IVA, con lo que el resultado de caja descenderá. Cada vez es más difícil sacar un margen de rentabilidad que nos permita seguir subsistiendo», afirma el empresario.
Marí Noguera cree que habrá comercios que establecerán rebajas ´salvajes´, con descuentos del 50 por ciento o más desde el primer momento, pero confía en que ésta no sea la regla general. «Lo normal es que se lancen las ofertas más atractivas en los productos que menos salen y que se retenga un poco más lo que tiene buena venta», explica. Marí Noguera apunta a que los comercios de textil, calzados y complementos serán los más agresivos en los saldos, pero advierte de que «no se puede regalar el producto en plena temporada».
El presidente de los comerciantes admite que este año, a causa de la crisis, han detectado «una cierta manga ancha» por parte de la inspección de Comercio del Govern balear a la hora de denunciar las rebajas anticipadas. «En la campaña de invierno ya se detectó un incremento de comercios que bajo el nombre de promociones y ofertas, estaban comercializando a bajo precio antes de la fecha oficial», explica. Estas rebajas encubiertas «dañan a muchos comerciantes que no entran en este tipo de guerra», asegura el comerciante.
Por otra parte, los empresarios del sector se quejan también del impacto de la oferta de plazas hoteleras en régimen de ´todo incluido´, «una práctica que recluye a los turistas en los hoteles y apenas genera movimiento y venta en las zonas comerciales». «Estamos observando que los comercios que están en zonas turísticas con hoteles de ´todo incluido´ sufren más este año», asegura el comerciante.
Otro de los caballos de batalla del pequeño comercio pitiuso es el desembarco de las grandes superficies comerciales, como es el caso de Zara, que ha abierto recientemente un gran establecimiento en pleno centro de Vila. «Es pronto para saber si ha causado o no un gran impacto, pero sí es verdad que algunos comerciantes hemos comentado que las ventas fueron muy mal justo la semana que abrió», asegura el empresario. «Es pronto para saber si hay una relación directa, porque en algunos casos los negocios que vendieron menos no se dedican al mismo tipo de artículos que esta tienda», admite Marí Noguera.
A la expectativa
Algunos comerciantes notaron un descenso de ventas en la primera semana de la apertura de Zara, a finales de junio, aunque «es pronto para saber si hay una relación causa-efecto», admite Marí.
